Debate con contenidos
Los talleres de participación ciudadana realizados ayer en la Iglesia Anglicana reunieron poco menos de un centenar de asistentes que tuvieron la voluntad de entregar una mañana de un día tan importante para las obligaciones domésticas, como es el sábado, para debatir los problemas comunes de los cerros Alegre, Miraflores y del anfitrión Concepción. ¡Gracias a todos ellos! estamos ciertos que el esfuerzo estará compensado por una mayor unidad entre los vecinos y una mejor fundada capacidad de acción de nuestras organizaciones. No hay duda que un aspecto positivo del encuentro fue el nivel alcanzado en el debate, bien informado y sólido en argumentos, que da cuenta del crecimiento de una masa crítica que pueda respaldar a los dirigentes a la hora de formular soluciones a nuestros problemas latentes.
Ayudó la presentación del libro editado por la Universidad de Valparaíso sobre la gestión sustentable del patrimonio cultural. Juan Orellana, director de la carrera de sociología y coautor del libro, destacó que el actor central del patrimonio es quien lo habita, sus habitantes, y criticó la baja preocupación que se ha observado por el actor tradicional en el diseño de las políticas públicas de nuestra ciudad. Orellana sostuvo que Valparaíso no es una ciudad para turistear sino para visitar y no es para mirar sino para descubrir de la mano de sus habitantes, tal como se lo enseñó su maestro Camilo Mori. Por lo mismo, él prefiere que más que turistas pasajeros la ciudad pueda enriquecerse con verdaderos visitantes.
Tuvo también ocasión de presentar el libro el Secretario Ejecutivo de Monumentos Nacionales, Oscar Acuña, quien valoró la instancia de discusión barrial y la oportunidad de discutir contenidos sobre gestión de nuestros cerros. Acuña señaló que los vecinos de nuestros cerros deben acostumbrarse al aumento de visitantes así como de los servicios asociados a atender su demanda de servicios, pues es lo propio de todas las zonas urbanas que adquieren la certificación Unesco. Pero esto no debe significar, sostuvo Acuña, descuidar a los habitantes. En este sentido aseveró que los últimos instructivos de la Unesco apuntan, justamente, a validar la participación de los habitantes de los sitios patrimoniales y a evitar o mitigar males asociados, como lo son la especulación económica y el éxodo de los residentes tradicionales.
Finalmente, Jose de Nordenflycht, presidente de Icomos Chile, celebró el paralelismo que encontró entre sus puntos de vista de la gestión de patrimonio cultural, que virtió en un libro editado por la Universidad de Playa Ancha el año 2004, y el libro editado por la Universidad de Valparaíso. Compartía la crítica de sus autores al modelo reactivador emprendido en Valparaíso, con énfasis en el emprendimiento y descuido por la ciudad en su conjunto y sus habitantes, y celebró la aplicación de un modelo ecosistémico que busque armonizar los propósito de desarrollo económico y de conservación con los desafíos de hacer una ciudad habitada.

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