el dolor de cabeza de Mathias klotz
Palacio Astoreca y su proceso de recuperación:
El “dolor de cabeza” de Mathias Klotz
Protagonista internacional de la nueva generación de arquitectos chilenos, la ilusión de dejar su impronta en un Hotel Boutique de Valparaíso encontró fuerte resistencia en un grupo de vecinos que argumenta una transgresión al patrimonio.
Mathias Klotz tiene una relación estrecha con el Puerto.
Siente gran pena de ver cómo Valparaiso se deteriora progresivamente. Y es que la relación que tiene el arquitecto Mathias Klotz con el Puerto es estrecha. "Es una ciudad radiante donde mis cuatro abuelos comenzaron sus respectivas familias", observa entre preocupado y desilusionado por los contratiempos que ha tenido en su intento de recuperar el Palacio Astoreca de Valparaíso donde construye un Hotel Boutique, ante proyecto que asumió el año 2005 y que hoy enfrenta un litigio que ha demorado su avance y concreción.
Viñamarino, egresado de la Universidad Católica, Klotz está profesionalmente instalado en un lugar de privilegio tanto a nivel nacional como más allá de nuestras fronteras, por ser considerado el personaje más internacional de la nueva generación de arquitectos nuestros. Su trayectoria aparece con frecuencia en las páginas de revistas especializadas, más aún después de haber ganado el Premio Borromini (Roma, 2001) al mejor arquitecto menor de 40 años por su creación del colegio Altamira en Santiago de Chile.
Su apuesta en el palacio Astoreca no es menor ya que se trata de un edificio abandonado por años. El inmueble de estilo victoriano se construyó a fines del siglo XIX y ostenta desde su amplia terraza una privilegiada vista a la bahía de Valparaíso. Fue sede de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Playa Ancha hasta que se mudó. El proyecto de recuperación fue asumido por una pareja suizo-chilena con una inversión cercana a los dos millones de dólares, que de la mano de Klotz, decidió transformarlo en hotel con 23 habitaciones, 5 suites, restaurante, entre otras alternativas.
No obstante, el impulso se terminó con la demanda presentada por la Junta de Vecinos del Cerro Concepción que reclama que la construcción interfiere la vista y no está respetando las condiciones patrimoniales originarias del inmueble, así como tampoco las características del proyecto que fue aprobado por la municipalidad de Valparaíso.
En este escenario adverso, Klotz reclama que el deterioro del Puerto es producto, "entre otras cosas de personas y organizaciones sin escrúpulos, que entorpecen cualquier acción que signifique un cambio en la ciudad, sin evaluar el daño que están produciendo".
La recuperación del Palacio Astoreca ha generado polémica. Los que lo rechazan alegan que no se respeta el espíritu patrimonial del Puerto.Lo defienden quienes apuestan por los inversionistas que creen en esta ciudad a pesar de todo.
SIN RECETA
-Según su experiencia, ¿cómo se debe intervenir edificios antiguos que están insertos en sectores o ciudades patrimoniales?
"No hay una receta única de cómo intervenir. Caso a caso hay que hacer un trabajo muy complejo de adaptación tanto de los requerimientos como de las preexistencias. En general mi modo de actuar frente a un edificio de valor patrimonial, va en la línea de restaurarlo, guardando los espacios nobles más representativos, en su estado original, y adecuando los recintos menores a los requerimientos programáticos".
-¿Cómo equilibrar la impronta antigua con propuestas modernas?
"Hay cantidad de buenos ejemplos. Sin ir tan lejos, la rehabilitación de Puerto Madero en Buenos Aires es un ejemplo. Otros ejemplos paradigmáticos del último tiempo son la restauración y transformación de La Dogana de Venecia en un museo de Arte Contemporáneo a manos de Tadao Ando, o más humildemente el Plan de Infraestructura que hicimos en la Universidad Diego Portales, UDP, donde conviven viejas y nuevas estructuras en un barrio de interés histórico, que se ha renovado y repoblado en la última década, a niveles no imaginados en los ‘90".
-¿Es necesario establecer ese diálogo entre lo "nuevo" y lo "viejo"?
"Absolutamente posible y además necesario, para la salud de las ciudades, de modo que no terminen siendo como una especie de escenografía. Es difícil y arriesgado introducir cambios, por lo que generalmente los responsables de administrar los permisos correspondientes son excesivamente conservadores, pero hay ejemplos de sobra de que vale la pena correr el riesgo. Si vemos, por ejemplo, la intervención de Herzog y De Meuron en el Caixa Forum de Madrid, podemos entender fácilmente que este dilema tiene posibles finales felices".
-En el caso puntual del Palacio Astoreca y su proyecto de Hotel Boutique, ¿cómo afecta a Valparaíso el que hayan paralizado las obras por el reclamo de vecinos que denuncian que las faenas no corresponden a los permisos otorgados por la Dirección de Obras Municipales ni por el Consejo de Monumentos Nacionales?
"Nuestro proyecto fue un concurso que ganamos, que contó con la participación de vecinos, tanto en la elección del proyecto ganador, como en la realización de las bases del concurso. Además de esto, se realizó cada uno de los pasos requeridos para la obtención de permisos, sin excepción de ninguna índole. Está aprobado por la Comisión de Monumentos Nacionales, la Direccion de Obras Municipales y la SEREMI de Vivienda (En esta empresa pasamos un par de años). Lo que se está construyendo y reconstruyendo es fielmente lo aprobado, sin modificación alguna, por lo que la paralización de obras, no sólo nos perjudica en lo particular, es un perjuicio para Valparaíso en su conjunto, ya que es difícil pensar en la existencia únicamente de inversionistas filántropos que puedan paralizar capitales de varios millones de dólares por años de años para realizar obras que son indispensables para salvar Valparaíso del derrumbe".
-¿Desaniman estas actitudes y acciones a privados -extranjeros y nacionales- que quieran emprender proyectos en ciudades patrimoniales, en este caso Valparaíso?
"Obviamente que no son un aliciente a la inversión".
-¿Cuál es su mirada respecto al reclamo que hacen por "protección de las vistas". Tiene asidero o es una mala interpretación?
"Es simplemente afán de entorpecer el desarrollo de nuevas propuestas por parte de personas nostálgicas que no piensan en el futuro de la ciudad, y preferirían que todo se viniese abajo en lugar de aceptar la entrada de nuevos actores".
-Frente al mismo reclamo por la altura, ¿existe o no servidumbre de vista en ese sector? ¿Cuál es su propuesta, en este mismo ámbito al respecto en este proyecto del Palacio Astoreca, Hotel Boutique?
"El proyecto fue estudiado y aprobado, contemplando estas y todas las demás instancias al respecto, determinando que cumple con lo solicitado por la autoridad competente, según consta en los debidos permisos otorgados".
-Da la impresión que hay sectores que pretenden que Valparaíso se mantenga como una (seudo) "ciudad museo". ¿Cuál es su opinión respecto a esta postura y cómo puede afectarnos a los habitantes del Puerto?
"Es fundamental que Valparaíso sea restaurado, para lo que se requiere de darle nuevos usos. Esto conlleva problemas, algunos cambios y sin duda una serie interminable de disputas como la que hoy afecta a nuestro proyecto. Si no se hacen proyectos nuevos en Valparaíso, que lo revitalicen, este indefectiblemente se vendrá abajo. Yo le preguntaría a los demandantes cuáles son las acciones concretas que han desarrollado para recuperar Valparaíso, cuál es su experiencia nacional e internacional en el manejo de cascos patrimoniales, cuantos recursos han destinado a la conservación de grandes edificios con riesgo de derrumbe, o por qué dejaron que una universidad dañara irremediablemente la estructura del Palacio Astoreca, motivo por el cual en el último terremoto su fachada principal colapsó...."
http://portada.diariosregionales.cl/prontus_blogs/site/artic/20110221/pa...

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