Franja de seguridad
A medidos del año pasado el Alcalde Cornejo en campaña, Gilda Llorente, ex presidenta de la Junta de Vecinos y actual directora, dirigentes del comercio del cerro así como el comandante de bomberos, pactaron una franja de seguridad que permitiría una expedita circulación de bombas y ambulancias en caso de emergencias y que los vehículos aparcados no deberían sobrepasar. La autoridad quedaba responsabilizada de su fiscalización. Sin embargo no pasó nada y, peor aún, las cosas se han agravado con el pasar del tiempo. Durante el día los oficinistas del centro de la ciudad repletan el cerro de vehículos, al punto de no dejar espacios para los visitantes del mediodía; es cada vez más frecuente que en las noches el cerro colapsa de visitantes y se produce un caos que deteriora la calidad de vida de los residentes, da una mala imagen del cerro y produce un deterioro importante de nuestros recursos urbanos.
Esta situación de desidia de las autoridades municipales, provinciales, regionales y nacionales es inaceptable y representa una clara violación a la Convención internacional de Unesco celebrada en Paris respecto a lo cual deberán dar cuenta en su momento. El incendio del restaurante "Jaiba y cordero" de hace algunos días (ver en portal varias crónicas) fue una metáfora de la amenza real que para nuestros barrios representa la nula planificación y la escasa fiscalización en temas de seguridad. Las autoridades parecen solamente estar preocupadas en controlar la evasión tributaria del sector comercio.
En los talleres del próximo fin de semana, los vecinos de tres barrios patrimoniales afectados con este estado de cosas, tendremos la ocasión de expresar las inquietudes pero también informarnos en cómo poder prevenir los riesgos propios de estas tragedias. A lo mejor algunos también querrán aprovechar la oportunidad de discutir otras temas de seguridad, como es el riesgo de delitos u otros.

Comentarios
0 comments postedEnviar un comentario nuevo