Impacto del Tsunami en Juan Fernández
En un estudio en el que participaron los profesores P. Winckler (Universidad de Valparaíso), M. Reyes (Universidad de Valparaíso), R. Cienfuegos (Pontificia Universidad Católica de Chile) y P. Catalán (Universidad Técnica Federico Santa María), amparados bajo el International Tsunami Information Center de UNESCO, se analizó la vulnerabilidad de los territorios insulares que conforman nuestro archipiélago, en especial el poblado San Juan Evangelista. El 27 de febrero de 2010, a las 3:34 AM, la zona central de Chile fue sacudida por un terremoto de magnitud de 8.8 grados Richter, con epicentro 63 [km] al SO de Cauquenes y profundidad focal de 35 [km]. Como consecuencia del terremoto, ondas de tsunami impactaron el Archipiélago Juan Fernández, 49 minutos después de ocurrido el sismo. El poblado de San Juan Bautista, en la Isla Robinson Crusoe, fue impactado por ondas de tsunami que arrasaron con la zona baja del pueblo, dejando a su paso 12 víctimas, 6 desaparecidos, unas 50 familias damnificadas y un impacto significativo en las principales actividades económicas de la isla, como son la pesca artesanal y el turismo.
Los estudios de campo indican que la inundación máxima alcanzó 300 m de extensión horizontal desde la costa, llegando hasta los 20 m sobre el nivel del mar. La profundidad de escurrimiento alcanzó hasta 9 m y las velocidades bordearon los 10 m/s en la zona costera, lo que explica el gran potencial destructivo. El tsunami se manifestó con una primera inundación suave, el retroceso posterior y una segunda onda destructiva, tras lo cual el mar permaneció calmo. Testigos indican que el ruido durante el ataque de las olas fue ensordecedor, lo que presumiblemente se atribuye al significativo arrastre de rocas desde el fondo marino y de escombros. A diferencia de lo ocurrido en el continente, testigos indican que no se sintió un movimiento telúrico significativo, razón por la cual pocos habitantes estaban despiertos al momento del ataque de las olas. No obstante, parte de la comunidad despedía a los jóvenes que retornaban al continente a retomar estudios, lo que explicaría los pocos decesos de adolescentes. A diferencia
de la zona inmediata a la zona de ruptura –donde el impacto de las ondas ocurre en escasos minutos-, la efectividad de un sistema de alerta podría haber evitado la catástrofe en la isla.
La configuración de Bahía Cumberland, abierta hacia el noreste, la convierte en blanco de tsunamis de campo lejano generados en la costa de Sudamérica. Las crónicas históricas indican que el poblado ha sido afectado por tsunamis en 1751, 1835 y 1922, cobrando el primero 35 víctimas incluyendo al Gobernador. Esta condición sugiere que en el futuro el poblado será atacado nuevamente por tsunamis devastadores, por lo que la incorporación del riesgo de tsunamis en los instrumentos de ordenamiento territorial se hace imperiosa. En este contexto cobran especial relevancia los registros históricos, que aunque escasos y a ratos subjetivos, pueden proporcionar información valiosa al momento de definir los usos del suelo en zonas vulnerables. Asimismo, el uso combinado de registros históricos y modelaciones puede ser utilizada para la ubicación segura de líneas de vida que deben permanecer utilizables una vez ocurrido un evento catastrófico.
Como consecuencia del impacto del tsunami se reconocieron fallas estructurales en las construcciones ubicadas en la zona devastada, arrastre de embarcaciones y elementos flotantes, pérdida de servicios básicos y líneas de vida. Parte de las instalaciones de telecomunicación fueron arrasadas por las olas, dejando prácticamente incomunicada a la isla luego del tsunami. De lo observado en terreno se concluye que el potencial destructivo se asocia a dos causas: a) el impacto horizontal de las ondas cuya evidencia se nota en la zona inmediata a la costa y b) flotación de viviendas livianas y elementos flotantes a distancias mayores de la costa, donde el flujo pierde momentum debido a la disipación de energía. La impresionante magnitud de las cargas hidrodinámicas en la zona inmediata al borde costero hace impracticable el diseño de estructuras anti-tsunami en las primeras líneas de edificación. No obstante, a distancias mayores, el daño puede reducirse utilizando sistemas de anclaje robustos e incorporado
cargas de tsunami en el diseño de las estructuras.En lo relativo al impacto ambiental generado por el tsunami, cabe notar que en el extremo occidental de la bahía se modificó drásticamente el ecosistema debido al arrastre de las rocas que daban sustrato a la fauna bentónica. Las rocas remanentes fueron “blanqueadas” de organismos por la rodadura generada por las corrientes y por el impacto con los escombros desplazados desde la superficie. Cabe mencionar que la isla Robinson Crusoe constituye un ecosistema único debido a su alto grado de endemismo, por lo que la recuperación del sistema ecológico puede ser lenta e incluso irreversible. Por otra parte, la contaminación por escombros en el fondo de la bahía y en los sectores bajos del poblado fue sucedida por contaminación de hidrocarburos provenientes de los estanques de acumulación utilizados en
motores y generadores eléctricos ubicados en la zona arrasada.

Comentarios
2 comments postedhay cosas en la vida q no tienen solusiòn las cosas materiales tienen remedio pelo la muerte no por eso tenemos q querer al q tienes al lado por q despues te arrepiente
SOLO ESPERO EN DIOS QUE PUEDA SER LEIDO HOY ESTE MENSAJE. MI NOMBRE ES CARMEN LUZ TEJERO, SOY EDUCADORA Y POR LO CUAL ESPERO QUE ME TOMEN MUY ENSERIO MIS PALAABRAS.
"ANOCHE TUVE UNA VISION Y VI VIVO A FELIPE CAMIROAGA. ESTA EN UN LUGAR LLAMADO BAHIA CARVAJAL, ENTRE PLAYA ARENAL Y PUNTA TRUENOS. POR FAVOR BUSQUENLO EN ESA AREA, TAMBIEN BUSQUEN EN EL AREA DE BAHIA BLANCA Y BAHIA CHUPONES. SOY UNA PROFESIONAL Y NO ME PRESTO PARA BROMAS DE MAL GUSTO.
SE QUE ES DIFICIL DE ASIMILAR O CREERLO, PERO LES RECUERDO QUE LOS MILAGROS EXISTEN, Y EL MEJOR EJEMPLO ES EL DIA EN QUE APARECIERON VIVOS LOS 33 MINEROS EN LA MINA."
GRACIAS.
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