LO QUE SE VIENE
El triunfo electoral de Sebastián Piñera puede significar regresar a un escenario similar al que vivimos durante el mandato del alcalde Aldo Cornejo. Que se vuelva a producir el alineamiento del poder ejecutivo santiaguino y el poder local en un proyecto de ciudad que caiga en la tentación de buscar el dinero rápido y seguro con inversiones inmobiliarias, el comercio de las multitiendas. Porque podría este nuevo eje Santiago-Valparaíso insistir en sacrificar la actividad portuaria a la que parece condenado Valparaíso a cambio de dudosas políticas de explotación del patrimonio cultural. Si el Gobierno de la Concertación no evitó la mercantilización de nuestros barrios, no tenemos razones para depositar esperanza que el nuevo gobierno sí lo hará.
Pero seamos optimistas. Podría Piñera escoger como jefe del gobierno regional a un hombre o a una mujer con visión de Estado que con el Alcalde sean lo suficientemente audaces como para alentar un desarrollo de la ciudad a partir de la riqueza de su gente y valorando su paisaje físico y cultural, convenciendo a Santiago que el puerto de Valparaíso debe expandirse y trabajar mancomunadamente con San Antonio. Un nuevo gobierno que ayude al Alcalde Castro a pensar un proyecto de ciudad inteligente y que los frutos los espere a un plazo más largo.
¿Volverá el nuevo primer mandatario con la política de subsidios cruzados que tanto beneficiaron al Municipio porteño? Que la plata destinada al patrimonio cultural termine solventando los gastos corrientes del Municipio. Esperemos que no y que se promueva una reingeniería profunda a las estructuras municipales a fin que mejoren radicalmente en sus servicios.
En este sentido, nuestra lucha por una ciudad puerto, por el control de la mercantilización del barrio, por la protección y derechos de la sociedad civil, por el buen gobierno municipal, seguirá.

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1 comment postedChile votó por seguir destruyendo Valparaíso.
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