Patrimonio e identidad: desafíos ciudadanos
Varias ideas planteó el ex presidente de la Junta de Vecinos de este cerro con ocasión de un seminario que organizó ayer la Universidad de Playa Ancha en los salones del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. La pregunta que trató de responder Pablo Andueza fue la siguiente: ¿Cuáles son los desafíos ciudadanos en relación al patrimonio cultural de Valparaíso? Estas son las ideas expresadas:
1. Que el patrimonio cultural entre al campo de la política.
El patrimonio cultural pierde vigencia cuando se le es apropiado por la historiografía, la arquitectura o la economía. En general, pierde con esta clase de visiones reduccionistas que sobrevaloran sean los atributos históricos, físicos o económicos de los bienes culturales. En cambio, cuando el patrimonio es mirado, simultáneamente, desde muchas perspectivas, incluyendo las profanas, se incorpora a su entorno por lo que hay mayores posibilidades de su cuidado y preservación para las generaciones futuras.
El cruce de miradas posibles respecto a los bienes patrimoniales, que sólo puede darse en el campo de la política, hace posible una transacción en estado permanente a favor de la durabilidad de los bienes.
En nuestra ciudad, la acción ciudadana más política en este sentido (y que probablemente ha contado con más seguidores) es la campaña de “Por el derecho a vista” levantada hace algunos años por Ciudadanos por Valparaíso. Otra fue la suscitada con ocasión de la defensa del puerto que reunió concejales, trabajadores portuarios y grupos patrimonialistas.
Pero, reconozcamos, salvo esta acción general, y acciones específicas de activación de grupos de interés (Ex Cárcel, Mercado Puerto), el patrimonio cultural ha sido un tema de elites de escasa permeabilidad en los actores políticos y sociales.
Cabildo Patrimonial 2010 es importante pues quiere llenar esta fractura social.
2. Que el patrimonio cultural adquiera significado práctico para el habitante.
Los grupos ciudadanos han cometido un error al desvincular con frecuencia el cuidado del patrimonio cultural con la promoción de mejores condiciones de vida para la población que lo soporta. La acción ciudadana se ha circunscrito de esta manera a la defensa de casos en una actitud contestataria, con lo cual la promesa de empleo de las autoridades de turno ligada al turismo cultural aparece como una propuesta más atractiva.
¿Qué propuestas pueden potenciar interés del habitante por la defensa del patrimonio?
A nuestro modo de ver, hay dos ingredientes que es necesario combinar para contar con una acción ciudadana más exitosa:
a) Reemplazar la asociación de patrimonio cultural como ruina, la que parece estar a la base de la percepción social dominante.
b) Cambiar la asociación de patrimonio cultural a lucro por calidad de vida: uso y disfrute del patrimonio cultural.
En este aspecto el ejemplo de la Población Obrera del cerro Cordillera se yergue como un ejemplo modelador de la ciudad. Restauración sin exclusión.
3. Que el mayor atributo del patrimonio cultural es su uso (o estar vivo)
Las externalidades del uso de cosas viejas para fines contemporáneos implica la máxima racionalización del bien histórico. Capitaliza su valor histórico, capitaliza su uso social. En un reciente libro publicado por la Universidad de Valparaíso se sostuvo la tesis que una buena gestión del patrimonio cultural de un lugar supone atribuir máximo valor al bien patrimonial que ha de ser conservado porque posee usos contemporáneos.
La ciudadanía en este sentido debiera apropiarse del valor de la ciudad en tanto paisaje cultural, más que bienes físicos exclusivamente.
En Valparaíso, la agonía lenta de los ascensores y la dificultad de encontrar una salida a la crisis implica la total ignorancia de quienes nos han gobernado del valor que ellos implican para la ciudad, no solo como sello o atributo identitario, sino como medio de transporte contemporáneo a pesar de sus años.

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1 comment postedNO al Transantiago, DEVUÉLNANNOS LOS ASCENSORES!
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