Record de número de acomodadores
El fin de semana pasada batimos una nueva marca: se contaron seis acomodadores de autos en la calle Templemann. No se trata de hacer moralina fácil en contra de quienes sobreviven en esta ciudad que no ofrece empleos. Tampoco se trata de meter a todos los acomodadores en un mismo saco, diciendo por ejemplo que ellos tienen negocios turbios paralelos al de los vehículos motorizados. Sin embargo, los vecinos tenemos derecho a conocerlos y controlar sus actividades porque lo que sucede en las calles afecta de manera directa nuestra calidad de vida, la mantención de nuestros espacios público y nuestra seguridad. Debe interesar por igual a residentes y locatarios. ¿O-no-fre?
En algún momento sostuvimos que la mejor manera de controlar lo que sucedía en las calles era a través de la empresa de parquímetros porque los vecinos no tenemos la capacidad, la constancia, el estímulo ni el conocimiento que requiere esta tarea pública. Sin embargo, no hay noticias oficiales de parte de la Municipalidad al respecto y tememos que este tema les quede grande. Se dice que han respaldado a lo menos a un acomodador.
La propuesta de la Junta de Vecinos es tomarse el tema en serio y establecer un uso racional de las calles del barrio, al margen de si la Municipalidad se interesa en ello. Debiera ser un marco consensuado entre el sector residente y comercio que permita trabajar en concreto en las cosas comunes que nos afectan en forma cotidiana.

Comentarios
2 comments posted"Son, o no son"
Esta es la cuestión.
¿Son legales los "acomodadores"?
¿NO!
¿Este "fenómeno" atenta contra la seguridad del barrio?
¡SÍ!
¿Qué hacemos?
¿Vendemos el sofá?
¡NO!
¿Tenemos herramientas para luchar en contra de esta lacra?
¡SI!
¡SI! si tenemos la decisión y la voluntad de solucionar el problema.
Para extirpar esta práctica que atenta contra el barrio y sus habitantes, no debemos disfrazar las cosas.
la cesantía y otras disculpas no sirven para el caso.
Si la gallá es ilegal, se llama a los carabineros y se erradica de una plumada al flaiterio tránsfuga.No necesitamos una normativa, ni parquímetros, ni letreros, etc,
Los vecinos DEBEMOS (es un deber) hacer funcionar la máquina institucional.
Si no somos capaces de esto; no podemos exigir nada de nadie.
Son estas prácticas las que están terminando con la tranquilidad de nuestro Puerto estrella. Debemos convencernos de esto y..........¡ACTUAR!
Fuera los acomodadores de autos de nuestros barrios.
Claro que tienes razón porteñosa, lo dificil es correrlos porque vuelven y vuelven.
Enviar un comentario nuevo