Respiro ante decisión de Transportes
El Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones exhibió una dosis interesante de imparcialidad al indicar varias observaciones al plan de mitigación del impacto vial que propuso el grupo económico que lleva adelante el Mall Plaza Barón. Para acogerse las indicaciones debá contemplarse obras de infraestructura vial de envergadura (paso bajo nivel desde los actuales recintos portuarios por eje Simón Bolívar). Seguramente, superar los escollos planteados por Transportes dará una pausa interesante para que la ciudad discuta a fondo las características de un eventual proyecto en el borde portuario. Pues si a la ciudad no le conviene sería mejor que la empresa portaria pague a Mall Plaza la multa pactada en el contrato de concesión.
En El Mercurio de Valparaíso la concejala Marina Huerta manifestó su satisfacción por este rechazo al estudio vial, “en el sentido de que esto vendría a corroborar que no se pude trabajar allí. La empresa había asegurado que tenía todo claro, entonces uno no sabe qué pensar”. Aclara que “no quiero decir que no se concrete nada en el lugar, creo que se debe hacer algo, pero este proyecto no es adecuado”. Las palabras de Marina Huerta nos debe llevar a pensar en torno al obstáculo mayor del proyecto: no puede hipotecarse estos terrenos portuarios si no se tiene previamente el plan estratégico del puerto. Aparentemente hay consenso que el puerto debe crecer. Pero ¿Para atender a quiénes?¿Hacia adónde? ¿Qué riesgos podría significar a la expansión portuaria el mall? Actuar a ciegas en este punto haría que el comportamiento de las autoridades locales sea irresponsable.

Comentarios
1 comment postedEsta es una primera etapa de los traspies. Mientras, las autoridades daban por hecho el proyecto despúes del cambio al seccional, muchos señalamos que el proyecto presentaba profundas falencias debido a la falta de estudios serios y planeación adecuada de su impacto en la economía local, el desarrollo portuario, la red de transportes y su impacto ambiental.
Las observaciones del Ministerio de Transportes son sólo una primera etapa de dificultades, la magnitud del proyecto requiere un estudio de impacto ambiental y, además de los organismos públicos involucrados, ahí también la comunidad podrá presentar sus fuertes criticas de fondo.
Volvemos a lo mismo, ¿por qué sacrificar el crecimiento natural del puerto con un proyecto inmobiliario que bien se puede hacer en otras zonas donde se constituya como un real aporte al desarrollo de la ciudad?.
Enviar un comentario nuevo